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Hematología pediátrica

En la Clínica Pediátrica Kidoz, ofrecemos servicios especializados en Hematología Pediátrica, donde brindamos atención médica de alta calidad y cuidados especializados para niños y adolescentes con trastornos de la sangre y condiciones hematológicas. Nuestro equipo de médicos altamente capacitados y comprometidos está aquí para proporcionar el mejor cuidado posible a los jóvenes pacientes y sus familias.

Los médicos especializados en hematología pediátrica son responsables de tratar una variedad de afecciones, como trastornos de la sangre benignos como anemias , coagulopatias , alteración de las plaquetas; y trastornos malignos como leucemias o histiocitosis de células de langerhans.

Problemas de hematología que tratamos

Nuestros servicios de hematología pediátrica

  • Evaluación y diagnóstico
  • Manejo de Enfermedades Hematológicas
  • Exámenes de laboratorio
  • Manejo de Trastornos de Coagulación
  • Manejo del Dolor y Síntomas
  • Educación al Paciente y la Familia

Consulta con un hematólogo pediátrico

Un pediatra u otro especialista puede recomendarle que consulte a un hematólogo pediátrico si los resultados de un análisis de sangre revelan cambios característicos (disminución o aumento de la hemoglobina, de los elementos que forman la sangre (leucocitos, linfocitos, eosinófilos, monocitos, basófilos, plaquetas, glóbulos rojos, etc.).

Un hematólogo puede ayudar a su hijo con una amplia gama de trastornos sanguíneos:

  • Diversos tipos de anemia (ferropénica, hemolítica, hipoplásica, etc.): enfermedades caracterizadas por una disminución del nivel de hemoglobina y glóbulos rojos.
  • Citopenias (neutropenia, trombocitopenia, trombocitosis, etc.): enfermedades asociadas a la disminución (aumento) del contenido de diversas células sanguíneas.
  • Síndromes hemorrágicos (hemorragias subcutáneas, hemorragias de las mucosas: hemorragias nasales, gingivales, uterinas): afecciones asociadas a un aumento de las hemorragias.
  • Coagulopatías (enfermedad de Willibrand, trombocitopatía): afecciones causadas por trastornos de la coagulación de la sangre.
  • Linfoadenopatía (aumento de tamaño de cualquier grupo de ganglios linfáticos).

Los hematólogos trabajan en estrecho contacto con médicos de otras especialidades: pediatra, endocrinólogo, gastroenterólogo, lo que permite llevar a cabo tratamientos complejos y lograr buenos resultados.

Preguntas frecuentes sobre hematología pediátrica

La hematología pediátrica es una rama de la medicina que se enfoca en el diagnóstico, tratamiento y manejo de trastornos de la sangre  en niños y adolescentes.

Las enfermedades hematológicas en niños pueden manifestarse a través de una variedad de síntomas, que pueden variar según el tipo y la gravedad de la afección. Aquí hay algunos síntomas comunes que podrían estar asociados con trastornos hematológicos en niños:

  1. Fatiga: La fatiga persistente puede ser un síntoma común en muchas enfermedades hematológicas, como la anemia, donde hay una disminución en la cantidad de glóbulos rojos y hemoglobina en la sangre.
  2. Palidez: La palidez de la piel y las mucosas (como las encías y la parte interna de los párpados) puede ser un signo de anemia.
  3. Moretones y Sangrado: Los trastornos de coagulación, como la hemofilia y la trombocitopenia, pueden causar moretones frecuentes, sangrado prolongado después de lesiones menores, sangrado de las encías y nariz, y sangrado en la orina o las heces.
  4. Dificultad para Respirar: Algunos trastornos hematológicos, como la anemia grave, pueden llevar a una disminución en la capacidad de transportar oxígeno en la sangre, lo que puede resultar en dificultad para respirar, especialmente durante la actividad física.
  5. Dolor en las Articulaciones y Huesos: Algunos trastornos, como la enfermedad de células falciformes, pueden causar dolor intenso en las articulaciones y huesos debido a bloqueos en los vasos sanguíneos.
  6. Dolor Abdominal: Algunos trastornos hematológicos pueden causar agrandamiento del bazo o del hígado, lo que puede resultar en dolor abdominal.
  7. Fiebre: En algunos casos, la fiebre puede ser un síntoma de una infección secundaria o de una complicación en pacientes con trastornos hematológicos.
  8. Infecciones Frecuentes: Los trastornos hematológicos que afectan al sistema inmunológico pueden aumentar la susceptibilidad a infecciones recurrentes.
  9. Crecimiento y Desarrollo Retrasados: Algunos trastornos hematológicos pueden afectar el crecimiento y desarrollo normales en los niños.
  10. Cambios en el Comportamiento: En algunos casos, los niños pueden presentar cambios en el comportamiento, como irritabilidad o cambios en la actividad debido a la fatiga y otros síntomas.
  11. Síntomas Neurológicos: Algunas enfermedades hematológicas, como la porfiria, pueden presentar síntomas neurológicos como dolor, debilidad o trastornos del estado de ánimo.
  12. Hematomas Espontáneos: En casos graves de trastornos de coagulación, los niños pueden presentar hematomas o sangrado sin una lesión evidente.

Es importante recordar que estos síntomas pueden ser indicativos de varias afecciones médicas diferentes, y es fundamental que un profesional de la salud realice una evaluación médica completa y realice pruebas de diagnóstico para determinar la causa subyacente de los síntomas. Si tienes preocupaciones sobre la salud de tu hijo, te recomiendo buscar atención médica de inmediato.

Durante una evaluación hematológica pediátrica, se pueden realizar una serie de exámenes para determinar la salud y funcionamiento del sistema sanguíneo del niño. Estos exámenes ayudarán al médico a diagnosticar y tratar cualquier trastorno hematológico que pueda estar presente. Algunos de los exámenes comunes incluyen:

  1. Hemograma completo (CBC): Este es un análisis de sangre que proporciona información sobre la cantidad y el tipo de células sanguíneas presentes en la muestra, incluyendo glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Puede ayudar a diagnosticar anemias, infecciones y trastornos de coagulación.
  2. Hemoglobina y Hematocrito: Estos valores son parte del hemograma completo y proporcionan información sobre la cantidad de hemoglobina y el volumen de glóbulos rojos en la sangre. Son indicadores clave de la capacidad de transporte de oxígeno.
  3. Recuento de Plaquetas: Mide la cantidad de plaquetas en la sangre y ayuda a evaluar la capacidad del cuerpo para detener el sangrado.
  4. Frotis de Sangre: Se observa una muestra de sangre bajo un microscopio para examinar la forma y el tamaño de las células sanguíneas. Esto puede ayudar a identificar anomalías en las células.
  5. Tiempo de Coagulación y Pruebas de Coagulación: Estas pruebas evalúan la capacidad de la sangre para coagularse adecuadamente. Incluyen pruebas como el tiempo de protrombina (PT) y el tiempo de tromboplastina parcial activada (TTPa).
  6. Electroforesis de Hemoglobina: Se utiliza para identificar diferentes tipos de hemoglobina en la sangre, lo que puede ser útil para diagnosticar trastornos como la anemia de células falciformes.
  7. Ferritina y Hierro: Estas pruebas evalúan los niveles de hierro en el cuerpo y pueden ayudar a diagnosticar deficiencias de hierro o sobrecarga de hierro.
  8. Vitaminas B12 y Ácido Fólico: Estas pruebas evalúan los niveles de estas vitaminas, que son esenciales para la producción de glóbulos rojos.
  9. Pruebas de Función del Hígado y del Bazo: En algunos trastornos hematológicos, el hígado y el bazo pueden estar afectados. Las pruebas de función hepática y la ecografía pueden ser útiles para evaluar estas áreas.
  10. Pruebas Genéticas: En algunos casos, se pueden realizar pruebas genéticas para identificar trastornos hematológicos hereditarios.
  11. Biopsia de Médula Ósea: En casos en los que se sospecha una enfermedad de la médula ósea, se puede realizar una biopsia para obtener muestras de médula ósea y analizar su composición y función.

Estos son solo algunos de los exámenes que pueden realizarse durante una evaluación hematológica pediátrica. El médico determinará qué pruebas son necesarias en función de los síntomas del niño y las sospechas diagnósticas. Es importante seguir las recomendaciones del médico y obtener un diagnóstico adecuado antes de iniciar cualquier tratamiento.

El tratamiento de las enfermedades hematológicas en niños depende del tipo y la gravedad de la afección específica. El objetivo es lograr la resolución completa de la enfermedad en aquellas condiciones que se pueda , y en las que no poder brindar control de síntomas para darle una mejor calidad del vida al paciente.

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