Neurodivergencia en niños y adolescentes: entender para poder atender
Por Clínica Pediátrica Kidoz
La neurodivergencia es un término cada vez más presente en conversaciones entre familias, docentes y profesionales de la salud. Sin embargo, aún existe confusión sobre qué significa realmente, cómo se identifica y qué implica acompañar a un niño neurodivergente.
En este artículo, basado en la conversación con la neuropsicóloga infantil Ivana Paredes en el Podcast consulta abierta by Kidoz, exploramos el concepto de neurodesarrollo, los tipos de neurodivergencia y la importancia del abordaje integral para lograr un desarrollo óptimo.

¿Qué es la neurodivergencia?
La neurodivergencia se refiere a una forma diferente de funcionar del cerebro, comparada con el desarrollo neurotípico esperado.
No es una enfermedad ni un diagnóstico por sí mismo; es un concepto que agrupa diversas formas de pensamiento, aprendizaje, procesamiento sensorial y comportamiento.
Estas diferencias se originan en el neurodesarrollo, un proceso que inicia desde la gestación y continúa durante la infancia y adolescencia. Factores genéticos, ambientales y neurológicos pueden influir en el desarrollo de áreas como:
-
Atención
-
Lenguaje
-
Memoria
-
Motricidad
-
Conducta
-
Emoción
-
Aprendizaje
Cuando se presentan variaciones significativas en estas áreas, pueden surgir trastornos del neurodesarrollo, entre ellos:
-
Trastorno del Espectro Autista (TEA)
-
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
-
Dificultades específicas del aprendizaje (dislexia, disgrafía, discalculia)
-
Trastornos de comunicación
-
Trastornos motores o psicomotores
-
Entre otros
Y también, altas capacidades intelectuales, que aunque suelen asociarse solo a fortalezas, también forman parte de la neurodivergencia.
Altas capacidades: otro tipo de neurodivergencia
Un niño con altas capacidades tiene un rendimiento cognitivo significativamente superior al promedio. Sin embargo, esto no significa que todo sea más fácil para ellos. Con frecuencia aparecen retos como:
-
Intereses muy distintos a sus pares
-
Dificultades para socializar
-
Desbalance entre capacidad cognitiva y madurez emocional (disincronía)
-
Sensibilidad elevada
-
Frustración o aburrimiento en entornos poco estimulantes
Algunos incluso presentan doble excepcionalidad: altas capacidades combinadas con TEA, TDAH u otras condiciones. Esto requiere un análisis aún más preciso y un apoyo más cuidadoso.
¿En qué consiste una consulta de neuropsicología infantil?
La neuropsicología es clave para entender cómo funciona el cerebro del niño en su vida diaria.
La valoración permite construir un perfil neuropsicológico, que identifica:
-
Fortalezas del niño
-
Áreas con desafíos o retrasos
-
Cómo se comporta en relación con su edad (ventanas temporales del desarrollo)
-
Cómo se integra social y emocionalmente
-
Qué apoyos necesita y con qué intensidad
Esta valoración se realiza mediante pruebas estandarizadas, observación clínica y entrevistas con padres y docentes.
Dependiendo de la edad, el abordaje puede enfocarse en:
1. Reeducación y rehabilitación temprana
Para niños muy pequeños, el objetivo es potenciar habilidades en desarrollo como lenguaje, conducta, planificación o regulación emocional.
2. Compensación de dificultades
En niños mayores o adolescentes, se trabaja en estrategias adaptativas y habilidades ejecutivas, además del apoyo emocional.
El abordaje integral: equipo, familia y escuela
La neurodivergencia no se atiende desde un solo profesional. Requiere una visión integral que incluya:
-
Neuropsicología
-
Terapia ocupacional (especialmente en integración sensorial)
-
Centro educativo
-
Familia y cuidadores
El objetivo es construir un plan de intervención coherente, coordinado y realista.
Como explica Ivana Paredes:
“Entender para atender es reconocer dónde está el niño hoy, cuáles son sus desafíos y cómo podemos acompañarlo respetando su propio ritmo.”

Diagnóstico vs. impresión diagnóstica: ¿cuál es la diferencia?
En Costa Rica, el diagnóstico oficial de condiciones como TEA, TDAH o trastornos motores lo realiza un médico especialista (neurología, psiquiatría o pediatría del desarrollo).
La impresión diagnóstica, realizada por neuropsicología, complementa este proceso y permite describir con claridad:
-
Qué áreas están afectadas
-
Qué habilidades están preservadas
-
Qué tipo de apoyos se requieren
-
Qué factores influyen en el comportamiento
-
Cómo se comporta en distintos entornos (casa, escuela, comunidad)
Ambas son piezas fundamentales del acompañamiento.
¿Cómo detectar si se trata de neurodivergencia o un problema conductual?
No siempre es fácil distinguir un comportamiento propio de la etapa del desarrollo de un indicador de alerta. Algunos criterios útiles incluyen:
-
Si las conductas se presentan solo en casa, podría ser un tema de dinámica familiar.
-
Si ocurren también en la escuela, se recomienda evaluación.
-
Si afectan varias áreas del día a día, puede tratarse de un trastorno del neurodesarrollo.
-
Si requieren esfuerzo excesivo para que el niño funcione, es una señal importante.
Los educadores, cuidadores y padres son claves para observar estos patrones.
Acompañamiento emocional: un proceso para toda la familia
Recibir un diagnóstico o impresión diagnóstica puede generar un proceso emocional intenso para los padres:
-
Negación
-
Tristeza
-
Culpa
-
Miedo al futuro
-
Preocupación por la integración social
Por eso el abordaje integral incluye apoyo familiar, educación y acompañamiento continuo.
Reeducación ecológica: trabajar con lo que el niño tiene a su alrededor
Un punto fundamental del video es la importancia de trabajar con herramientas reales, accesibles y presentes en la vida diaria del niño.
Reeducación ecológica significa:
-
Usar los recursos del hogar y la escuela
-
Integrar rutinas cotidianas
-
Evitar intervenciones excesivamente costosas o imprácticas
-
Diseñar actividades que el niño pueda aplicar siempre, no solo en terapia
Por ejemplo, para trabajar funciones ejecutivas como organización y planificación, no se necesitan herramientas sofisticadas: basta con adaptar actividades diarias.

La importancia del seguimiento continuo
Así como los controles pediátricos son periódicos, el seguimiento en neurodivergencia también debe serlo.
El perfil neuropsicológico cambia conforme el niño crece, especialmente en:
-
Pubertad
-
Transición a secundaria
-
Nuevas demandas sociales
-
Desarrollo emocional
-
Autonomía
-
Sexualidad
El objetivo siempre es garantizar un desarrollo óptimo, respetando el ritmo único de cada niño.
Mensaje final para las familias
La neurodivergencia no es un límite: es una forma distinta de vivir y entender el mundo.
Y con el acompañamiento adecuado, cada niño puede desarrollar su máximo potencial.
Como concluye Ivana Paredes:
“Entre más temprano actuemos, más posibilidades tenemos de acompañar el desarrollo y brindar herramientas para la vida.”
En Clínica Kidoz reafirmamos nuestro compromiso con un enfoque humano, integral y empático, para que cada familia pueda transitar este camino con información, apoyo y esperanza.
En Clínica Kidoz contamos con un equipo especializado en neuropsicología, neurodesarrollo, terapia ocupacional, lenguaje y salud mental infantil, listo para acompañar a tu familia con un abordaje integral y humano.
👉 Agendá una valoración inicial hoy mismo
✔ Detectá fortalezas y áreas de apoyo
✔ Recibí recomendaciones claras para casa y la escuela
✔ Iniciá un plan de intervención adaptado a tu hijo
✔ Acompañamiento continuo según su etapa de desarrollo
📞 Llamanos: +506 4000-1597
💬 WhatsApp: +506 8591-6464
🌐 www.centrokidoz.com
