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Vaginitis en las niñas

La vaginitis es un proceso patológico de naturaleza inflamatoria que afecta a la membrana mucosa de la vagina. La enfermedad también se denomina colpitis. El curso de la patología en los niños tiene sus propios matices debido a las características fisiológicas del sistema sexual del niño.

El proceso inflamatorio en las niñas se localiza en la zona de los genitales externos. La enfermedad se detecta con frecuencia y en la mayoría de los casos está causada por microflora patógena y oportunista.

Con el tratamiento oportuno, la vaginitis no es peligrosa, pero requiere un examen completo. Esto es necesario para excluir situaciones en las que la vaginitis en un niño es un síntoma de otra enfermedad: infestación parasitaria, diabetes mellitus, trastornos del sistema inmunológico.

Clasificación

La vaginitis en niños y adolescentes se clasifica según la duración del curso y la causa de aparición. Según la primera característica, se distinguen las siguientes formas:

  • aguda: la duración de la enfermedad es de hasta 1 mes;
  • crónica: en este caso, los síntomas persisten durante más de un mes.

La colpitis se distingue por la causa de aparición:

  • infecciosas: causadas por la microflora oportunista, así como por procesos inflamatorios específicos (tuberculosis, gonorrea, tricomoniasis y algunas otras);
  • primaria no infecciosa: asociada a la penetración de gusanos o de un cuerpo extraño en la vagina;
  • secundaria: vasvoviruyutsya en el fondo de otras patologías del organismo: endocrinas, infecciosas, dermatológicas, nefrológicas, etc.

Es importante señalar que la forma no infecciosa de vaginitis en las niñas puede convertirse en vaginitis infecciosa en ausencia de tratamiento oportuno.

Síntomas de la vaginitis infantil

Los signos característicos de la patología son:

  • secreción anormal del tracto genital;
  • hiperemia y edema de la vulva;
  • picor y ardor en la zona vaginal que aumena al caminar;
  • micción frecuente y, por regla general, incontinencia urinaria;
  • síndrome de dolor en la localización pélvica.

Los síntomas típicos de la vaginitis aguda en una niña son dolor en los genitales al lavarse, olor característico del flujo, cuyo color puede variar del amarillo al marrón, y a veces sangre. La enfermedad se acompaña de inquietud, llanto frecuente, trastornos del sueño y retraso del momento del acto de orinar. Si el cuadro clínico se desvanece bruscamente, no es señal de que la enfermedad haya remitido. La disminución de la dinámica de los síntomas en este caso no es más que la transición de la forma aguda a la vaginitis crónica en las niñas.

Causas de la patología

Las principales causas de vaginitis en una niña:

  • higiene personal deficiente;
  • uso excesivo de antibióticos;
  • predisposición alérgica;
  • tendencia a las enfermedades respiratorias;
  • ropa interior y prendas de vestir ajustadas, uso frecuente de productos sintéticos.

La vaginitis en las niñas es más frecuente antes de los diez años. Esto se debe a la imperfección de las defensas de la vagina. El uso inadecuado de fármacos antibacterianos y la infección de unión alteran el equilibrio de la microflora y reducen significativamente el trabajo del sistema inmunológico del cuerpo.

Diagnóstico de la enfermedad

El diagnóstico de la colpitis en una niña comienza con un examen realizado por un ginecólogo. El médico recoge las quejas y la anamnesis, habla tanto con la paciente como con sus padres, realiza un examen ginecológico, toma frotis. El procedimiento de exploración de las niñas se lleva a cabo con especial cuidado para no dañar la fina mucosa de la vagina. Como parte del examen, el médico toma una muestra de flora. Esto le permite determinar el número de epitelio y leucocitos, y, a veces – y el propio patógeno.

A continuación, se programan una serie de investigaciones:

  • pruebas PCR y ELISA: estos métodos de diagnóstico son eficaces para identificar las cepas de microorganismos que causan la vaginitis bacteriana en las niñas;
  • análisis fecal: el método es útil para confirmar la presencia de helmintos;
  • análisis de sangre serológico para determinar la cantidad de colágeno en la sangre; es uno de los principales componentes del tejido conjuntivo y puede estar elevado en la colpitis.

Si es necesario, se realiza una vaginoscopia para observar el interior de la vagina. Si el himen está intacto, se utiliza una sonda fina (vaginoscopio) equipada con una cámara, una lupa y una lámpara. En la práctica, hay casos clínicos en los que los especialistas han identificado cuerpos extraños que provocan colpitis. Entre ellos se encuentran fragmentos de juguetes, piezas diversas e incluso gusanos. La vaginoscopia se realiza bajo anestesia.

Tratamiento de la vaginitis infantil

Las tácticas de tratamiento de la vaginitis las elige un ginecólogo basándose en los resultados de los exámenes y pruebas diagnósticas. Tiene en cuenta el estadio y las causas de la enfermedad.

Por regla general, se prescriben fármacos antibacterianos, antivirales e inmunomoduladores. Si es necesario, la terapia se complementa con fármacos antisépticos en forma de supositorios o soluciones. También en la lucha contra la colpitis en un niño son eficaces los baños de asiento a base de decocciones de hierbas, polvos desinfectantes y pomadas. El tratamiento de la vaginitis en niños dura una media de 10 días.

En algunos casos clínicos se utilizan antihistamínicos y antiinflamatorios. Si la niña presenta fisuras vulvares, el ginecólogo puede prescribir agentes regeneradores. Si se detecta una lesión fúngica, el tratamiento de la colpitis en niños se lleva a cabo con fármacos antimicóticos.

Además del tratamiento farmacológico, el ginecólogo da recomendaciones sobre la dieta y la higiene personal. La paciente debe rechazar los alimentos grasos, picantes, salados y ricos en carbohidratos durante el periodo de tratamiento. La dieta debe incluir alimentos frescos, ya que no irritan la mucosa. Los médicos también recomiendan dar preferencia a la ropa interior holgada a base de tejido de algodón.

En presencia de complicaciones que afectan a otros sistemas y órganos, el ginecólogo prescribe la consulta de especialistas estrechos: fisiatra, infectólogo, dermatovenerólogo y otros médicos. El tratamiento integral de la vaginitis pediátrica determina la recuperación más rápida posible y la ausencia de complicaciones.

Al tercer día de finalizar la terapia, el ginecólogo vuelve a realizar una citología vaginal. Si el proceso inflamatorio persiste, se ajusta el régimen de tratamiento. Si la terapia es eficaz, el bienestar de la niña mejora notablemente.

Prevención

La calidad de la prevención de la vaginitis no sólo depende de la propia paciente, sino también de sus padres.

  1. La madre debe inculcar al niño las normas de cuidado genital: la importancia de limpiar el perineo después de ir al baño, el lavado diario con agua tibia. Los ginecólogos infantiles no recomiendan utilizar jabón común. Para preservar la integridad de la delicada mucosa infantil, se recomienda utilizar geles íntimos especiales para bebés. Este es uno de los aspectos más importantes de la prevención de la vaginitis en niños pequeños.
  2. Hasta la edad de cinco años, es deseable que la limpieza del perineo después de los actos de la micción y la defecación se lleva a cabo por los padres, y después de que el niño ha aprendido a hacerlo de forma independiente – durante algún tiempo el proceso fue supervisado.
  3. Es muy importante fomentar la confianza del niño en sí mismo. A los 10-12 años, las niñas atraviesan la pubertad. El organismo dedica enormes recursos a la reestructuración hormonal, lo que puede debilitar el sistema inmunitario. Esto aumenta el riesgo de vaginitis aguda en la niña. Una niña puede tener vergüenza de contar a sus padres los síntomas de la enfermedad, por lo que es sumamente importante enseñar a la niña a no tener miedo de hablar del problema.
  4. Las visitas regulares al ginecólogo desempeñan un papel importante en la prevención de la colpitis en adolescentes. Los padres deben explicar por qué es importante hacerlo y qué puede llevar a un diagnóstico inoportuno de vaginitis. Además, el médico siempre responderá a las preguntas para las que los padres no siempre saben la respuesta. Se recomienda un examen preventivo una vez al año.
  5. Deben proporcionarse a la niña productos de higiene individuales. La niña debe disponer de una toalla, una franela y otros artículos por separado.

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