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Inflamación de los apéndices en las niñas

La inflamación de los apéndices es un proceso patológico que se produce en las trompas de Falopio y los ovarios. La enfermedad también se denomina salpingooforitis o anexitis.

La inflamación de los apéndices es una de las enfermedades ginecológicas más comunes entre las niñas. El tratamiento inoportuno de la anexitis provoca no sólo dolor pélvico constante, sino también el desarrollo de adherencias en las trompas de Falopio, acumulación de pus, que a menudo se convierte en un absceso. La anexitis avanzada es también una causa frecuente de infertilidad.

Clasificación

La anexitis suele clasificarse en función de la duración del curso, la localización de la lesión, la naturaleza de la inflamación y el tipo de patógeno.

Según la duración, se distinguen las siguientes formas del proceso inflamatorio:

  • agudo: se caracteriza por un cuadro clínico pronunciado y una dinámica rápida;
  • crónico: el síndrome de dolor es menos pronunciado, suele presentarse con hipotermia.

Según la localización de la lesión, se distinguen las anexitis:

  • unilateral: sólo está afectado un apéndice, por lo que el proceso puede ser derecho o izquierdo;
  • bilateral: ambos apéndices están afectados.

Según la naturaleza de la inflamación distinguida:

  • anexitis purulenta;
  • anexitis serosa.

Según el tipo de agente causal, se distinguen los siguientes tipos de salpingooforitis:

  • bacterianas (los agentes causantes pueden ser estreptococos, estafilococos, enterococos, clamidias);
  • fúngica (los hongos del género Candida se detectan con mayor frecuencia);
  • víricas (el agente causal más frecuente es el virus del papiloma humano);
  • tuberculosa (Mycobacterium tuberculosis).

La determinación precisa del tipo y la forma de la enfermedad, así como la identificación del agente causal, determinan la calidad del tratamiento.

Síntomas de la anexitis

Los síntomas de la inflamación de los apéndices en las niñas dependen de la forma de la enfermedad. El curso agudo se caracteriza por el siguiente cuadro clínico:

  • dolor intenso en la parte baja del abdomen;
  • dolor en la parte baja de la espalda;
  • aumento de la temperatura corporal;
  • trastornos disúricos;
  • presencia de secreción purulenta o serosa;
  • hinchazón de los apéndices en la exploración.

En la forma crónica de la patología, el paciente está molesto:

  • dolor sordo en la zona pélvica;
  • irregularidades menstruales;
  • insomnio;
  • flujo purulento periódico.

En raras ocasiones, los trastornos hormonales del organismo actúan como síntomas. Esto se manifiesta en el crecimiento de vello de tipo masculino en la cara, el pecho, las piernas. En caso de infección por VPH, a veces aparecen verrugas o condilomas en los genitales o el cuerpo.

Causas de anexitis en niñas

La inflamación de los apéndices en las niñas se produce en un contexto de agentes bacterianos. Pueden ser tanto oportunistas como específicos. Por separado hay que señalar los factores que provocan la aparición de salpingoophoritis:

  • contacto sexual con una persona portadora de enfermedades de transmisión sexual;
  • hipotermia;
  • situaciones de estrés;
  • higiene personal deficiente;
  • ropa interior sintética ajustada.

El patógeno penetra en las trompas de Falopio por contacto o a través del torrente sanguíneo. Después, el agente se deposita en el epitelio de los ovarios y, durante la ovulación, penetra en su cavidad. Si el factor de desarrollo de la enfermedad no se elimina a tiempo, se desarrolla un conglomerado inflamatorio que conduce a la obstrucción de las trompas.

Por otra parte, cabe señalar la aparición de anexitis como complicación. Esto es posible con apendicitis aguda o procesos inflamatorios en el intestino. En este caso, la infección de los órganos pélvicos se produce debido a la localización del patógeno en otros órganos y sistemas del cuerpo.

Diagnóstico de la enfermedad

El diagnóstico de la enfermedad comienza con un examen realizado por un ginecólogo. Se observa objetivamente la hinchazón, el agrandamiento y el dolor de los apéndices, cuya movilidad es limitada. Además, se prescriben una serie de pruebas:

  • Pruebas de laboratorio: análisis general de sangre, orina;
  • Examen bacteriológico de las secreciones del tracto genital;
  • Ecografía de los órganos pélvicos;
  • TAC o RMN de los órganos pélvicos (se utilizan métodos si la ecografía no es suficientemente informativa);
  • Pruebas de laboratorio para determinar el estado del fondo hormonal (adolescentes);
  • Prueba PCR para detectar ETS (si la chica es sexualmente activa);
  • Consultas con especialistas si hay complicaciones de otros órganos y sistemas.

Las pruebas de laboratorio son eficaces para identificar el agente patógeno que ha causado la inflamación del apéndice en el niño. La ecografía, la tomografía computarizada y la resonancia magnética visualizan el estado de los órganos pélvicos y ayudan a diagnosticar el estadio y la forma de la inflamación apendicular.

Tratamiento de la anexitis

En la mayoría de los casos, el tratamiento de la inflamación de los apéndices en adolescentes y niños pequeños es conservador. Tras la exploración, y basándose en los resultados de la misma, el ginecólogo prescribe un régimen de medicación. Su base son los fármacos antimicrobianos (antibióticos, agentes antivirales o antimicóticos, en función del patógeno identificado). Además, se prescriben analgésicos, agentes inmunomoduladores y probióticos.

En la lucha contra la forma crónica de salpingoophoritis métodos fisioterapéuticos eficaces de tratamiento: UHF, electroforesis, tratamiento de barro y baños de hierbas.

En casos clínicos individuales, puede considerarse la intervención quirúrgica. Por regla general, este método es aplicable en presencia de peritonitis, absceso tuboovárico, adherencias y otras complicaciones graves. Si está indicado, los médicos pueden realizar:

  • punción de la cúpula vaginal: la intervención consiste en aspirar la secreción purulenta y lavar la infección a través de una pequeña punción en el suelo vaginal;
  • anexectomía: durante esta intervención quirúrgica se extirpan los apéndices no viables; la operación se realiza por vía laparoscópica o abierta.

La intervención quirúrgica sólo se realiza cuando hay indicaciones imperiosas, como abscesos, peritonitis y otras afecciones potencialmente mortales.

Prevención

La prevención de la inflamación de los apéndices uterinos en los niños debe ser abordada, en primer lugar, por los padres. Aquí están las reglas básicas que ayudarán a evitar la enfermedad:

  1. Revisiones preventivas periódicas por un ginecólogo: hay que explicar a la niña por qué es necesaria una revisión para su salud; se recomienda hacerla una vez al año;
  2. Enseñar a la niña los principios de la higiene genital: lavado diario con geles íntimos especiales y artículos de higiene personal;
  3. Organizar la educación sexual de la niña: los padres no deben descuidar la sexualidad, especialmente en el caso de las adolescentes; hay que enseñar a la niña los principios básicos del sexo seguro y los anticonceptivos de barrera;
  4. Evitar la hipotermia: la zona pélvica es especialmente vulnerable a las bajas temperaturas, por lo que es importante asegurarse de que el niño va vestido de forma adecuada al clima cuando hace frío;
  5. Uso de ropa interior holgada de tejidos naturales, cambio diario de ropa interior;
  6. Control de la alimentación del niño: la dieta debe ser equilibrada y vitaminada;
  7. Normalización del régimen de actividad física y descanso.

La prevención se basa en gran medida en la confianza del niño en sus padres. A menudo, los niños son demasiado pequeños para saber cómo ayudarse a sí mismos y les da vergüenza contárselo a su madre o acudir a un especialista.


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