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Herpes genital en las niñas

El herpes genital es una enfermedad infecciosa crónica de origen vírico. Se caracteriza por recaídas frecuentes, acompañadas de la aparición característica de erupciones herpéticas en los genitales del niño.

La enfermedad está causada por el virus del herpes simple de los tipos 1-6. El cuadro clínico y las complicaciones de la patología dependen del tipo de infección. El tratamiento del herpes genital en los niños, por regla general, se dedica no sólo en pediatras, sino también a otros especialistas, incluyendo un especialista en enfermedades infecciosas, dermatólogo, inmunólogo y otros.

No es posible una curación completa. El objetivo de la terapia será conseguir una remisión estable y la ausencia de erupciones dolorosas en la piel y las mucosas.

Clasificación

El herpes genital en los niños difiere en la episodicidad y la naturaleza del curso. De acuerdo con el primer punto, se distinguen dos formas de la enfermedad:

  1. Forma primaria. El periodo de incubación dura de 3 a 10 días. De hecho, se trata del primer contacto de una persona con los agentes patógenos.
  2. Herpes secundario. Se trata de una recaída, que puede ocurrir incluso después de un largo período de tiempo en el contexto de un fallo en el sistema inmunológico.

Se distinguen según la naturaleza del curso:

  • Tipo asintomático de infección herpética: se caracteriza por un curso oculto de la enfermedad en el que el niño puede infectar a otras personas;
  • Curso clásico: aparecen erupciones en la zona genital, que tienden a desaparecer rápidamente;
  • Curso grave: las erupciones traspasan los límites genitales y se localizan en otras partes del cuerpo; los períodos de exacerbación duran bastante más que los de remisión.

Síntomas del herpes genital

El cuadro clínico de la patología depende del episodio de la enfermedad. La forma primaria se caracteriza por las siguientes manifestaciones:

  • erupción vesicular edematosa (en forma de numerosas vesículas) que cubre el perineo (labios mayores y menores, vagina en las niñas, escroto en los niños);
  • trastornos disúricos: dolor, calambres, ardor al orinar, aumento de la frecuencia de las idas al baño, etc;
  • dolor en la zona inguinal;
  • náuseas;
  • fiebre.

El cuadro clínico vívido persiste durante una semana. El herpes genital en un niño se acompaña de secreción de la uretra, en una niña – de la vagina.

Los signos de la forma secundaria del herpes genital son:

  • una erupción en forma de erosiones herpéticas que coalescen;
  • ardor, picor y dolor en la zona genital;
  • neurosis con recurrencias frecuentes.

La forma secundaria puede presentarse hasta en 8 casos al año en un contexto de disminución de la inmunidad local o general.

Causas del herpes

No hay que confundir las causas del herpes genital en niños y adultos. Las vías de infección en un niño tienen sus propias peculiaridades:

  • transmisión de madre a hijo si la mujer padece una forma crónica de la enfermedad;
  • transmisión por contacto de un adulto, por ejemplo, lactancia materna, besos;
  • contacto doméstico, por ejemplo, a través de un chupete;
  • sexual: para adolescentes que mantienen relaciones sexuales.

La exacerbación de una infección existente puede:

  • hipotermia: el desarrollo se debe a una respuesta inmunitaria reducida;
  • avitaminosis;
  • exacerbaciones de otras enfermedades.

Tampoco deben descuidarse los factores psicoemocionales. El estrés, la ansiedad y las emociones negativas pueden aumentar significativamente el riesgo de herpes genital en adolescentes y niños pequeños.

Diagnóstico de la enfermedad

El diagnóstico del herpes genital en niños comienza con la recogida de la anamnesis. El médico averigua la duración de los síntomas, determina la posible vía de infección. Si se trata de un herpes secundario, el especialista calcula la frecuencia de las exacerbaciones por año. Se examina al niño, evaluando el estado de la erupción. Para profundizar en el diagnóstico, se utilizan las siguientes técnicas:

  • Pruebas de laboratorio – análisis generales de orina, sangre y bioquímica;
  • Prueba ELISA – determina los anticuerpos frente a un patógeno concreto;
  • Determinación de la sensibilidad a los medicamentos antivirales – la forma más fiable para identificar el patógeno específico que causó el herpes genital.

Para diagnosticar complicaciones que afecten a otros órganos y sistemas, es necesario consultar a especialistas estrechos. Por ejemplo, el herpes genital en una niña puede inducir cervicitis, colpitis, salpingooforitis y otra serie de enfermedades ginecológicas.

Tratamiento del herpes genital

Es imposible deshacerse por completo del virus. La terapia está dirigida a inhibir la actividad del patógeno, prevenir complicaciones y lograr una remisión estable. El tratamiento del herpes genital en niños requiere un enfoque integral.

  • Tratamiento farmacológico. Se prescriben medicamentos antivirales e inmunomoduladores. Reducen la carga viral en el organismo. Para la inmunoterapia, se utiliza ampliamente la inmunoglobulina antiherpética, así como las intra y pentaglobinas. En combinación, los medios anteriores dan un buen efecto terapéutico. Para el tratamiento local de la piel se utilizan preparados antisépticos.
  • Tratamiento fisioterapéutico. Los procedimientos se seleccionan individualmente. El tratamiento está dirigido a estimular la inmunidad local.
  • Dieta. Durante el periodo de exacerbación, está estrictamente prohibido incluir en la dieta del niño alimentos fritos, picantes, salados y dulces.
  • Mantener estable el intercambio térmico del niño. Para ello, los padres deben crear las condiciones en la habitación donde esté el niño. La temperatura recomendada es de +22 °C y la humedad debe ser del 50% como mínimo.

En la mayoría de los casos, el tratamiento se lleva a cabo de forma ambulatoria, teniendo en cuenta todas las recomendaciones del médico. En caso de exacerbación grave de la enfermedad y la presencia de complicaciones, el niño requiere hospitalización.

Prevención

Corresponde a los padres enseñar a sus hijos las normas de prevención del herpes. Es necesario prestar atención a los siguientes aspectos:

  • Enseñar al niño las normas de higiene personal: lavado sistemático de manos y genitales con geles delicados para niños;
  • Limitar el contacto con portadores del virus, incluidos familiares y parientes;
  • Asegurar una dieta adecuada con suficientes vitaminas, microelementos y suficiente actividad física; estas medidas tienen por objeto mantener el funcionamiento normal del sistema inmunitario;
  • Seguimiento del estado de salud, tratamiento oportuno de las enfermedades agudas y crónicas.

Hablar del desarrollo sexual es importante. Esto es especialmente importante en el caso de los adolescentes. Tanto para los chicos como para las chicas, es importante hablar de la transmisión sexual. También debe explicarse la importancia de la selección de la pareja sexual y la relevancia de los métodos anticonceptivos de barrera.


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