fbpx

Tumor ovárico en las niñas

Un tumor ovárico es una masa en la pelvis que incluye todos los tipos de tejido ovárico y elementos paraováricos. Se detecta exclusivamente en la infancia. La patología puede ser la causa de fuertes dolores abdominales e insuficiencia del ciclo menstrual. En términos tardíos, puede conducir a un aumento en el volumen del abdomen. El principal método de tratamiento de los tumores de ovario en niños es la cirugía conservadora de órganos.

Los tumores se detectan en el 1-4% de todas las patologías ginecológicas en niños y adolescentes. La probabilidad aumenta gradualmente de un año a 13 años de edad. Uno de cada dos casos se produce a la edad de 14-15 años.

La naturaleza de las masas depende directamente de la edad del niño. En los bebés son más frecuentes los tumores de células germinales, mientras que los quistes son más frecuentes en los adolescentes. En la infancia, las neoplasias pueden aumentar rápidamente de tamaño. Existe un alto riesgo de complicaciones: torsión del pedúnculo y necrosis tumoral.

Clasificación

Los tumores de ovario en las niñas se dividen según su origen y estructura. Entre todas las formas existentes, las siguientes son más comunes:

  • Quistes de retención. Estos tumores son los más frecuentes. Se explican por la acumulación de líquido en los tejidos de la glándula. Se desarrollan principalmente durante la pubertad. Entre los quistes, los más frecuentes son los luteínicos, foliculares y paraováricos. Los niños con quistes deben ser inscritos en un ginecólogo y observados regularmente. Lo más frecuente es que los médicos se limiten a una terapia conservadora.
  • Verdaderos tumores. La causa de su desarrollo es la degeneración y el crecimiento excesivo del tejido ovárico. En el 80% de los casos son de naturaleza benigna. La mayoría de las formaciones son de origen germinogénico, es decir, se desarrollan a partir de células germinales primarias. A veces los tumores producen sustancias biológicamente activas y afectan al fondo hormonal del niño. En caso de neoplasias verdaderas, se recurre al tratamiento quirúrgico.

Síntomas de la patología

Una característica distintiva de los tumores de ovario en adolescentes es la ausencia de síntomas. En uno de cada cinco casos, la formación se detecta accidentalmente durante un examen preventivo. Un tercio de las chicas presenta dolor abdominal de tipo tirante. Las adolescentes pueden presentar irregularidades menstruales hasta la amenorrea.

A veces, el único signo es un abdomen agrandado. Ya durante la entrevista se detectan trastornos como estreñimiento, flatulencia, micción frecuente. Los tumores hormonalmente activos pueden provocar una pubertad precoz.

Causas de la enfermedad

Las razones del desarrollo de la patología no se comprenden del todo. Se cree que en la probabilidad de formación de tumores influyen las alteraciones del hipotálamo, la hipófisis, las disfunciones inmunológicas y los frecuentes procesos infecciosos. El desarrollo puede provocar:

  • influencia de las gonadotropinas en los ovarios: este factor explica por qué la mayoría de los tumores empiezan a desarrollarse durante la pubertad; en los bebés, las hormonas maternas influyen en el crecimiento de los tumores;
  • anomalías maternas del embarazo: esta causa es especialmente relevante en los niños menores de un año; la probabilidad de efectos teratogénicos también viene indicada por el hecho de que los tumores suelen combinarse con anomalías ováricas;
  • factor infeccioso: los resfriados frecuentes aumentan el riesgo de neoplasias, especialmente los virus que suprimen el sistema inmunitario, por ejemplo los herpesvirus, el VPH;
  • agravamiento hereditario: la probabilidad de desarrollo de un tumor es mayor si los miembros de la familia (especialmente la madre y las parientes femeninas) han padecido patologías similares.

Diagnóstico

La detección oportuna de la violación es difícil debido a la falta de una clínica brillante en las etapas iniciales de la enfermedad. Si se sospecha de neoplasia de ovario, una chica se prescribe un examen exhaustivo:

  • Examen a dos manos en chicas sexualmente activas (en vírgenes el examen se realiza por vía rectal). Permite determinar la presencia de masas en la pelvis, su tamaño, movilidad, dolor. Las neoplasias grandes pueden extenderse más allá de la pelvis pequeña.
  • Ultrasonido. El procedimiento permite detectar neoplasias en el 70-80% de los casos. Para diferenciar entre cáncer y tumores benignos, se utiliza la ecografía Doppler para evaluar el riego sanguíneo de la neoplasia.
  • Pruebas de oncomarcadores. Glicoproteína, alfa-fetoproteína, LDH serán obligatorias.
  • Laparoscopia. El procedimiento consiste en la inspección visual de los órganos pélvicos a través de punciones en la pared abdominal, en las que se introducen instrumentos y una cámara. Se trata de un método 100% informativo que permite no sólo detectar la formación, sino también obtener inmediatamente material para biopsia.
  • Pruebas hormonales. Se requiere una evaluación completa del perfil hormonal: testosterona, estradiol, FSH, LH y otras pruebas.

Al examinar a una niña, es importante excluir patologías como apoplejía ovárica, tumores renales, apendicitis, embarazo ectópico, absceso, etc. Si es necesario, se prescriben diagnósticos adicionales de laboratorio e instrumentales, consultas a especialistas estrechos.

Tratamiento

Las tácticas de tratamiento vienen determinadas por el tipo de tumor y el estadio de la enfermedad. En presencia de quistes de hasta 80 mm de tamaño, están indicadas la observación y la terapia conservadora. En caso de recidivas frecuentes de la patología, se prescriben fármacos hormonales. En algunos casos, la terapia antiinflamatoria tiene un buen efecto. El resultado se evalúa al cabo de 3-4 meses.

Si se detecta un verdadero tumor, está indicado el tratamiento quirúrgico. En presencia de un proceso benigno, se utilizan técnicas suaves. En el cáncer de ovario, se extirpan todos los tejidos en los que pueda haber crecido el tumor, incluidos los ganglios linfáticos regionales. En ginecología se utilizan los siguientes tipos de cirugía:

  • Preservación de órganos. Se trata de la extirpación de quistes y la resección en cuña por vía laparoscópica. Tras la intervención, se realiza necesariamente un examen histológico de los tejidos.
  • Radical. La extirpación del ovario se muestra con cistomas, seromas, carcinomas. Si se detectan signos de neoplasia, está indicada la amputación del útero y del epiplón mayor.

Si surgen complicaciones en lesiones benignas, el alcance de la operación se determina individualmente. En caso de torsión o hemorragia, el ovario puede extirparse por completo.

La poliquimioterapia está indicada tras la cirugía del cáncer de ovario. La radioterapia es eficaz para los disgerminomas.

Prevención

Debido a la falta de datos precisos sobre las causas de la enfermedad, no se ha desarrollado la prevención primaria. La prevención secundaria incluye un seguimiento cuidadoso del sistema reproductivo de la niña, la detección a tiempo y el tratamiento de las patologías que aumentan el riesgo de desarrollo tumoral. Debe prestarse especial atención a la salud de la niña en caso de aparición precoz de la menstruación y predisposición hereditaria a los tumores de ovario.

Rehabilitación tras la cirugía

La recuperación tras la intervención quirúrgica dura entre 1 y 3 meses, dependiendo de la táctica empleada. Es importante excluir por completo la actividad física, los procedimientos de calor, proporcionar al niño una dieta nutritiva y reducir el riesgo de estrés.

La extirpación de la formación no garantiza la recuperación total, por lo que, tras la intervención, la niña debe estar inscrita en un ginecólogo y someterse a revisiones periódicas.


Solicitar cita

Impresionantes valoraciones