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Endometriosis en niños

La endometriosis infantil es una patología acompañada de un crecimiento excesivo de células endometriales fuera de la capa interna del útero, que se acompaña de cambios cíclicos y de la formación de quistes. La lesión puede afectar a cualquier órgano, pero con mayor frecuencia se limita al aparato reproductor. La enfermedad es hormonodependiente y se desarrolla sólo después de la pubertad.

Los primeros signos de patología aparecen con el inicio de la menstruación, pero los cambios en los tejidos pueden detectarse durante la exploración mucho antes de la menarquia. Por esta razón, es casi imposible determinar la frecuencia de la endometriosis entre los niños.

Tras el inicio de la pubertad, los síntomas pueden desaparecer. Al mismo tiempo, las mujeres con endometriosis ya diagnosticada señalan que los primeros síntomas de la enfermedad se produjeron antes de los 18 años.

La endometriosis en adolescentes puede ser leve o grave. Esta última se presenta en el 35-40% de las chicas y va acompañada de dolor pélvico crónico. Este signo es la razón para el nombramiento de la laparoscopia diagnóstica, que revela focos de endometriosis.

Clasificación

Las formas de la enfermedad vienen determinadas por la localización del nidus:

  1. Genitales. Las zonas de sobrecrecimiento endometrial se encuentran en los genitales externos.
  2. Interna. También se conoce como adenomiosis. Las células endometriales proliferan en la estructura del útero (en la capa muscular, membrana serosa).
  3. Externas. Las células endometriales se detectan en otros órganos genitales: en el cuello uterino, en la vagina, en los ovarios. Pueden presentarse en forma de quistes.
  4. Extragenitales. Los focos de endometriosis se localizan fuera de los órganos del aparato reproductor: en los intestinos, en la vejiga, en los ojos.

La forma de la patología determina los síntomas característicos y las tácticas de tratamiento.

Síntomas de la endometriosis en adolescentes

La endometriosis en las niñas puede sospecharse por los siguientes signos:

  • dolor prolongado de carácter tirante en la zona pélvica; el cuadro empeora en vísperas de la menstruación; el dolor puede intensificarse durante el vaciado intestinal, con irradiación a la pierna, zona anorrectal, región lumbar;
  • dolor intenso durante la menstruación;
  • debilidad debida a una marcada disminución de los niveles de hemoglobina por la pérdida constante de sangre;
  • irregularidades menstruales con sangrado prolongado y pomada entre ellas.

Otros síntomas por los que puede sospecharse la localización del sobrecrecimiento de células endometriales son la aparición de sangre en el esputo, el líquido lagrimal, en las heces, etc.

Causas de la enfermedad

Hasta la fecha no se han determinado las razones exactas del desarrollo de la patología. Se cree que durante el desarrollo intrauterino hay una violación de la colocación de las células, lo que conduce a la formación de focos endometrioide.

Algunos médicos opinan que las células endometriales son transportadas con el torrente sanguíneo durante la menstruación a lugares distantes, donde se fijan y crecen en exceso.

Hay factores provocadores que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad. Se trata de trastornos del fondo hormonal y mal funcionamiento del sistema inmunitario. La importancia tiene una predisposición hereditaria, cuando los parientes más cercanos tienen alguna de las formas de endometriosis. La probabilidad de patología aumenta en las chicas que sufren trastornos menstruales.

Diagnóstico de la endometriosis

Para detectar la enfermedad en una niña, es importante realizar un examen completo para excluir patologías similares. En la visita inicial, se entrevista a la niña y a su madre. Entre las quejas, es importante determinar cuándo aparecieron los dolores, con qué se asocian, en qué casos se intensifican y cómo dependen de la menstruación. Durante la conversación, el médico determina qué enfermedades se transmitieron, si hubo operaciones, si hubo traumas en la anamnesis. Es especialmente importante identificar los casos de endometriosis entre los parientes femeninos más cercanos.

A continuación, el médico estudia detenidamente las características del ciclo menstrual. El especialista debe averiguar a qué edad comenzó la descarga, con qué ciclicidad van, en qué volumen, si hay sensaciones dolorosas.

Tras una entrevista completa con la paciente, el médico procede a la exploración. En las chicas sexualmente activas está indicado un examen a dos manos. Esto permite al especialista determinar el tamaño del útero, los apéndices, la posición de los genitales, su movilidad, la presencia de focos patológicos, el grado de dolor, etc. En las vírgenes, el examen se realiza por vía rectal. Si es posible, el médico realiza un examen del cuello uterino en espejos. Los procedimientos permiten al ginecólogo determinar los focos de endometriosis dentro de los órganos del aparato reproductor y los intestinos.

Los exámenes complementarios tienen por objeto aclarar el diagnóstico, determinar la localización y el tamaño de los sobrecrecimientos endometrioides:

  • Ultrasonido: El examen se realiza un par de días antes de la menstruación prevista. Incluye el examen del útero, los ovarios, el cuello uterino y la vejiga;
  • Diagnóstico por rayos X: el procedimiento se realiza utilizando agentes de contraste para evaluar la forma de los órganos y las características de la capa interna;
  • Si se detectan focos de tejido alterado, se prescribe un raspado en busca de endometriosis en la niña con posterior histología;
  • Resonancia magnética, tomografía computarizada para el examen detallado de las zonas sospechosas;
  • Endoscopia de la zona seleccionada; es un procedimiento diagnóstico clarificador caracterizado por una elevada informatividad debido a la posibilidad de inspeccionar visualmente el estado de los órganos internos a través de pequeñas punciones en la pared abdominal.

Sólo cuando se disponga de los resultados podrá determinarse el tratamiento de la endometriosis en una adolescente.

Tratamiento de la endometriosis en las niñas

En los niños, cuando se detecta patología, se prefiere la terapia conservadora. Se elige un tratamiento hormonal, destinado a frenar el crecimiento de los focos de endometriosis. Los anticonceptivos orales son muy eficaces. El tratamiento se prolonga durante varios meses hasta que se obtiene un resultado positivo. Los fármacos destinados a inhibir la producción de la hormona foliculoestimulante tienen un buen efecto.

Si la patología progresa a pesar de la terapia, se prescribe una intervención quirúrgica. Para ello, bajo anestesia, se realiza la extirpación de los focos alterados mediante un método laparoscópico. Una opción suave es la coagulación de las zonas afectadas con ayuda de ondas eléctricas o láser.

Prevención

Para reducir el riesgo de desarrollar endometriosis, es importante prestar atención a la prevención:

  • reducir la carga durante la menstruación, lo que reducirá el riesgo de desprendimiento de sangre con células endometriales;
  • tratamiento de enfermedades inflamatorias, no sólo las relacionadas con el aparato reproductor;
  • detección de trastornos hormonales y su eliminación;
  • promoción general de la salud de la niña, estilo de vida activo.

Rehabilitación

En caso de tratamiento quirúrgico, se requiere rehabilitación. Incluye nutrición, higiene y tratamiento de los puntos, si los hay. Es necesario rechazar los procedimientos con calor, el ejercicio, el levantamiento de pesas, la natación en aguas abiertas o públicas. De gran importancia es el tratamiento después de la cirugía. La extirpación del nidus no elimina la enfermedad por completo. Después de la intervención, es necesario continuar la terapia hormonal y vigilar regularmente el estado.


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